Estaba jugando en los prados de alrededor de la casa, el sol comenzaba a quebrarse por las garras de la oscuridad, mi madre desesperada, con el susto en la boca, comenzaba a buscarme mientras yo jugaba con toda la tranquilidad del universo en el bosque, bailando apasionadamente con los truenos y las gotas que las penumbras de la noche me brindaban.