El otro día en mi clase de español el profesor nos habló sobre que nos tenemos que comenzar a preparar para el examen de admisión a la preparatoria y otra serie de exámenes por parte de la SEP, así que, como todo buen maestro, nos contó sobre su curiosa trayectoria al pasar por un gran curso de meditación Vissapana en la que estaba fuera de la ciudad en un lugar más silencioso que la Antártida cuando cae nieve y no podía hablar ni escribir durante como un mes, si no mal recuerdo; él nos hablaba que la desesperación le desgarraba las entrañas porque tenía que escribir, hasta rayó las paredes de su baño con lo que le sirviese como pluma. Al paso de los días pudo resolver ese conflicto del silencio y de solo dedicarse a escuchar lo que le rodeaba. Al terminar de contarnos todas las máquinas torturadoras por las que tuvo que pasar al no poder hablar ni escribir, hizo que nos pusiéramos a meditar de una manera muy simple y nada más como 5 minutos, pero en ese pequeño fragmento de mi vida me percaté de que a mis compañeros les costaba demasiado poder concentrarse unos pocos segundos, eso me dio vuelo para crear alas de preguntas que me surgían conforme todo esto sucedía, preguntas como: ¿por qué les es tan difíciles quedarse quietos por un minuto y respirar?, o hasta ¿por qué se me dificulta sobrepasar esos cinco minutos respirando en tranquilidad?; ¿cómo le harán en el examen de admisión, o simplemente al querer estudiar para él? Entre muchas más preguntas rondaron por mi cabeza así que al intentar contestar cada una de ellas noté que no podría saciar la sed que tenía en ese momento, porque no importase que respuesta me diese estaría rodeada de millones más.
Entonces para resolver uno de tantos incendios preguntones que habitan dentro de mí, comenzó en mi cerebro una tormenta de fuego que no me dejó en paz hasta que al fin pude pensar en una forma de apagar esa catástrofe: enfocándome más que nada en que sería mejor que, por ejemplo, en la primaria se nos brinden clases bien calificadas sobre meditación y se les dé seguimiento en los siguientes niveles educativos, ya que me he dado cuenta de que es una práctica que nos salva del risco. La única vez que la practiqué me funcionó de maravilla tanto para tranquilizarme como para que me saliera bien la presentación para la que me preparaba, pero además de mi poca experiencia, al investigar sobre ella, la empecé a ver cada vez más como a un salvavidas. De hecho, en la Universidad de Wisconsin se hicieron varios estudios sobre ella y mencionan que la meditación puede reducir a la mitad el riesgo de sufrir un paro cardíaco o cerebral, además de beneficiar en la disminución de la presión sanguínea; el doctor Fadel Zeidan, tras 15 años estudiando la relación entre la neurobiología y la meditación, ha determinado que este hábito protege el cuerpo ante el dolor.
domingo, 5 de mayo de 2019
sábado, 30 de marzo de 2019
Estoicismo: Marco Aurelio y el arco
“Como soy un animal social y racional, me centraré en lo que es importante y depende de mí, no en lo que otros hacen o dicen, incluso si no obtengo los resultados deseados”.
Marco Aurelio Antonino Augusto, apodado “el Sabio” o “el Filósofo”, nació en Roma el 26 de abril del 121 y murió el 17 de marzo del 180; fue emperador de Roma desde el año 161 hasta el año de su muerte. Fue el último de los llamados Cinco Buenos Emperadores, tercero de los emperadores de origen hispano y está considerado como una de las figuras más representativas de la filosofía estoica. La gran obra de Marco Aurelio, Meditaciones, escrita en griego helenístico durante las campañas al tiempo que luchaba en los años 170 y 180, Aurelio escribió sus Meditaciones como fuente para su guía y mejora personal.
Sus notas son representativas de una mente lógica y de un pensamiento filosófico y espiritual acorde con el estoicismo, y en consonancia con los principales estoicos de raíz bética cordobesa: Séneca, Lucano y Helvia.
Introducido ya uno de los principales representantes de la corriente de filosofía denominada “estoicismo”, la interpretación de esta corriente de pensamiento lo sintetizo en 5 puntos clave:
Marco Aurelio Antonino Augusto, apodado “el Sabio” o “el Filósofo”, nació en Roma el 26 de abril del 121 y murió el 17 de marzo del 180; fue emperador de Roma desde el año 161 hasta el año de su muerte. Fue el último de los llamados Cinco Buenos Emperadores, tercero de los emperadores de origen hispano y está considerado como una de las figuras más representativas de la filosofía estoica. La gran obra de Marco Aurelio, Meditaciones, escrita en griego helenístico durante las campañas al tiempo que luchaba en los años 170 y 180, Aurelio escribió sus Meditaciones como fuente para su guía y mejora personal.
Sus notas son representativas de una mente lógica y de un pensamiento filosófico y espiritual acorde con el estoicismo, y en consonancia con los principales estoicos de raíz bética cordobesa: Séneca, Lucano y Helvia.
Introducido ya uno de los principales representantes de la corriente de filosofía denominada “estoicismo”, la interpretación de esta corriente de pensamiento lo sintetizo en 5 puntos clave:
- No preocuparse de opiniones ajenas. Este principio no debe ser mal interpretado, ya que existen opiniones que nos ayudan a mejorar, pero hay que saber discernir si son bien intencionadas o no. Con esto nos quita la limitación del “qué dirán” y a la vez nos da paso al siguiente principio.
- Estar cocientes de que el del tiempo de la vida es corto. Teniendo esto presente partir hacia un mayor y mejor aprovechamiento de actividades y a la vez agradecer de tener la oportunidad de vivir un día más.
- Percepción de la realidad. Los estoicos denominan a las emociones como pasiones. Las pasiones destructivas son por nuestra percepción por lo que hay que dominarlas y transformar en positivas, es decir, No es lo que sucede sino como percibimos lo que sucede.
- “Control”. Este principio es en lo personal, el punto medular de esta corriente de pensamiento, y se explica mejor con la siguiente analogía: Un arquero puede preparase con el arco de la madera más fina y poseer la flecha más equilibrada y filosa y finalmente concentrarse hasta que éste dispara la flecha, sin embargo, una vez que lo hace ya no hay nada que el arquero pueda hacer. El viento puede desviar la dirección de la flecha o el objetivo, si es un animal o un adversario, puede tratar de esquivarlo o moverse. Así pues, lo considero ridículo que el arquero se desvalore si fracasa, ya que no posee la totalidad de elementos y estos son variables para beneficiar o afectar el resultado. Por lo tanto, no valemos por del éxito sino de lo que está en nuestro control, por lo que importa poco si nos lamentamos. Muy pocas cosas son las que están en nuestro poder. Según los estoicos solo existen tres cosas que se pueden controlar al 100%: motivación, opinión y el deseo. No depender del resultado, sino concentrarnos en lo que está en nuestro poder.
- Finalmente el “Fracaso”. El fracaso es el mejor maestro, de este modo, los fallos no se vuelven un obstáculo, sino que se convierten en el camino. Solo a veces se gana pero, si así lo decidimos, siempre se aprende.
domingo, 17 de febrero de 2019
Una Herramienta para Crear
En una clase de radio, mientras estaba haciendo el intento de envolver gente con mis palabras logrando que olvidaran el mundo a su alrededor, una idea—que pasó tan rápido como un flashazo—se adentró en mi mente para adueñarse de mi por un momento: me hizo pensar en el rico idioma que tenemos puesto que me es difícil pensar que en otros idiomas no existen expresiones similares a las que nosotros estamos acostumbrados a escuchar, y junto con ellas poder realizar hermosas y magnificas poesías que abrazan tanto al oído como a la vista.
De hecho, el origen de la poesía es tan fantástica que en su gran mayoría se sigue practicando con mucha frecuencia—puesto que la poiesis lírica se puede definir—en una palabra: música, o en su otra rama, que sería la que se ha utilizado varias veces en otros trabajos, técnicamente, la poiesis épica la cual es aquella en la que se cuenta un relato fantástico y es en prosa (por supuesto sin dejar de contener recursos literarios como la analogía, la metáfora, la rima, recursos retóricos y demás).
Desde lo que he vivido en carne propia siempre he sentido que tengo que bucear en mares infinitos de palabras, de expresiones, de rimas y demás. Siento que con el idioma español se puede realizar tanta poesía como los granos de arena que aquí, en este planeta, habitan. Y no importa en lo absoluto cuantas veces lea un poema que estoy escribiendo porque siempre querré cambiar palabras con otras para que salga a la perfección.
Como siento que me quedo corta, quiero compartirles un pequeño poema de mi autoría para demostrar lo que se puede crear con este magnífico idioma y si dejamos que sea libre la creatividad.
En copos de nieve…
Eres mi perfecta fantasía
Chocolates me haces respirar,
una chispa de hielo encender
y nuestra mecha crece y crece
hasta volverse tan fuerte
que un iceberg ha de romper.
Lilith
De hecho, el origen de la poesía es tan fantástica que en su gran mayoría se sigue practicando con mucha frecuencia—puesto que la poiesis lírica se puede definir—en una palabra: música, o en su otra rama, que sería la que se ha utilizado varias veces en otros trabajos, técnicamente, la poiesis épica la cual es aquella en la que se cuenta un relato fantástico y es en prosa (por supuesto sin dejar de contener recursos literarios como la analogía, la metáfora, la rima, recursos retóricos y demás).
Desde lo que he vivido en carne propia siempre he sentido que tengo que bucear en mares infinitos de palabras, de expresiones, de rimas y demás. Siento que con el idioma español se puede realizar tanta poesía como los granos de arena que aquí, en este planeta, habitan. Y no importa en lo absoluto cuantas veces lea un poema que estoy escribiendo porque siempre querré cambiar palabras con otras para que salga a la perfección.
Como siento que me quedo corta, quiero compartirles un pequeño poema de mi autoría para demostrar lo que se puede crear con este magnífico idioma y si dejamos que sea libre la creatividad.
En copos de nieve…
Eres mi perfecta fantasía
Chocolates me haces respirar,
una chispa de hielo encender
y nuestra mecha crece y crece
hasta volverse tan fuerte
que un iceberg ha de romper.
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